Desde que Internet comenzó a necesitarse hasta para respirar,
solo era cuestión de tiempo que llegará a nuestras vidas en versión reducida y
portable.
Hoy en día, es difícil encontrar alguien que no
contenga un smartphone
La aparición de estos, y otros muchos, dispositivos tecnológicos,
traen consigo indudables ventajas a la hora de vivir nuestro día a día, ya sea
consultando la información del tráfico al instante, mandando mensajes sin
“coste adicional” o conocer todos los secretos de la persona a la que acosas a
diario.
Otras nuevas tecnologías que causan un gran impacto en las vidas
de las personas son las redes sociales. Veremos esto a continuación:
Las redes sociales
llevan tiempo entre nosotros, pero lo cierto es que cada vez llegan a nuestras
vidas, mientras que hace años únicamente hacían uso de ellas personas en edad
adulta, hoy en día están a la orden del día también entre los jóvenes y
adolescentes.
Un hecho que genera
la necesidad entre los jóvenes de estar presente en las redes sociales en el
momento en el que algún amigo, compañero de clase o familiar comienza a hacer
uso de ellas, arrastrando esta necesidad de unos a otros de una manera muy
rápida.
Y es que hoy en día existe el temor entre los jóvenes a sentirse
desplazados en las redes sociales, algo que ya se conoce como FOMO por los
expertos en Internet, que significa que hoy en día los adolescentes están bajo
una gran presión de mantenerse activos y en contacto con sus amigos y gente que
los rodea para no sentirse rechazados, algo que genera la ansiedad de estar
conectado a las redes sociales el mayor tiempo posible.
Se estima que alrededor del 90 por ciento de los adolescentes
tienen presencia en las redes sociales como Facebook y donde cada vez más
frecuentemente tienen a quedarse conectados durante horas incluso bien entrada
la noche. Según un estudio, este hábito está desarrollando un mayor riesgo de
desarrollar problemas emocionales entre los jóvenes y adolescentes, ya que el
hecho de querer estar conectados con sus amigos de la red está provocando
perturbaciones en el sueño, generar ansiedad e incluso depresiones.